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| 21 de Marzo de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Recurro a usted para pedirle un consejo, aunque no debería ser yo la que se lo pida, pero bueno, para eso somos las amigas. Resulta que estoy muy preocupada por una amiga mía. El drama es que ella anda con un profe del colegio. Él es súper simpático, inteligente y todo lo demás, pero el problema está en que tiene esposa, es decir, es casado y tiene un hijo. Con mis amigas no estaríamos tan preocupadas si no supiéramos como es nuestra amiga. Ella es un pan de Dios, una niña muy buena. Con decirle que tiene 17 años y ha pololeado una vez y fueron puros besitos, nada de la lucha cuerpo a cuerpo, como dice usted. Nosotras estamos muy preocupadas, porque así como la vemos, nos da mucho miedo que se enamore, ya que hasta ahora él sólo le ofrece una amistad con cover; no sé qué decirle. Ella está ilusionada, claro que no enamorada, gracias a Dios, pero usted sabe que un hombre de 30 años es muy hábil, un tipo con experiencia y todo. Es por eso que recurro a usted. No sé si apoyarla o convencerla de que lo que está haciendo es incorrecto y que, a la larga, la va a perjudicar. Preocupada Perrita:
Curiosamente, ayer contesté la consulta de otra "preocupada". Claro que esa era prohibida para menores y no recomendable para señoritas invictas. Como lo es su amiga de colegio, que corre el riesgo de ver su valla perforada. Por supuesto que la cándida e ingenua chiquilla, no atacada por el zancudo del dengue, se puede quemar en ese jueguito, si es que el profesor decide echar el lanzallamas a la pelea. Usted y sus amigas deben tener una charla muy larga con la cabra encandilada por ese profe treintón al que le gusta dejarse querer. Entre otras cosas, díganle que sus devaneos le pueden costar el puesto al "ídolo", porque en los colegios que se respetan prohíben terminantemente los romances entre maestros (as) y alumnas (os), porque éstos están para enseñar cosas que se aprenden con la cabeza y no con otras presas. Subrayen, también, el dolor y desilusión de los padres si se enteran que su niña anda toreando a un profesor y casado, por añadidura. Y si la cosa se pone peluda, háganle saber que están dispuestas a hacer una denuncia. Entre nosotros, una amenaza de mentira, pero que puede ser muy efectiva. La idea es que ella siga invicta... por un tiempo. DR. CARIÑO |
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