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| 23 de Marzo de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Le cuento que tengo 34 años, soy casado con una morena de 32, con la cual tenemos un enano de 4, pero, por motivos de trabajo, tengo que viajar una vez a la semana a otra ciudad en donde conocí a una mina de 29 años, soltera, con un negocio bastante rentable, casa, terreno y auto año 2002. Por lo que averigüé, esta mina ha tenido varios pololos, pero ninguno le había atinado con su Punto G. Luego de haber salido un par de veces, ella misma me contó que era como el natre para la cama, lo cual la tenía muy decaída, con su ego femenino por el suelo. Yo pensé cómo va a ser tanto y nos fuimos al ring la primera vez. Al empezar a desprenderse cada uno de sus ropas, casi me infarté cuando la vi en colaless. La mina, Doc, es realmente rica, pero tenía problemas de verdad, costaba un mundo excitarla, y poder incursionar era imposible. Así, con este panorama, comencé a tratarla con mucho cariño, amor. Dándole confianza en sí misma, le dije que ella era capaz de hacer feliz a un hombre en la cama y le dije todo lo que tenía que hacer. Al cabo de un par de combates cuerpo a cuerpo, esta mina se transformó en una máquina sexual, gozando ella como nunca había gozado, y haciéndome gozar a mí como loco...
Ahora esta mina dice que está enamorada de mí, que me ama con locura, y quiere que me vaya a vivir con ella. Me ha ofrecido todo lo que tiene, que es harto, algunas cosas que yo, como empleado en una empresa, con el moco de plata que me pagan, nunca o me voy a demorar años en lograr. Le mentiría si le dijera que no estoy tentado, y harto, pero cuando estoy con ella, se me vienen a mi mente la imagen de mi enano y de mi morena. Le cuento que hace ya dos años que le estoy dando guaraca a esta mina y no se cansa de mí y yo tampoco de ella. Y no tengo el valor de decidirme... a lo mejor soy tan vaca, que no quiero perder pan ni pedazo. ¿Qué hago, Doc? S. ¡Muuuuu!:
Aviesos pensamientos pasan por su cabeza y desde ya digo ¡Vade retro, Satanás! Está encandilado no tanto por el brío que desarrolla la mina en la cama y que lo deja con los dedos de los pies abiertos, sino con sus bienes materiales. Imagino que ya se ve manejando el auto 2002, el negocio y, por supuesto, hasta la chequera de la devoradora. El problema es que tiene señora y un cabrito chico, que no entendería por qué el papá se fue pa'l monte. Un hombre derecho no acepta tener que elegir entre la esposa y la amante, aunque reconozco que muchas de éstas terminan por ganar la partida. Supongo que otra tentación del perla es poder plantarse ante el jefe y decirle "¡Sabe qué más... métase la pega en la (piiiii)!" La elección es suya y espero que no haga una barbaridad. DR. CARIÑO |
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