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| 24 de Marzo de 2002 | |||
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Robo más grande de la historia alcohólica del país, avaluado en 21 millones de pesotes "Piscoleros" asaltaron bodega de Capel y se chorearon 23 mil botellas de agüita de fuego
El manso ni que choreo se registró a la medianoche del viernes en la bodega que la empresa tiene en la Panamericana Norte Nº 9580. Hasta ese lugar llegaron cinco patos malos armados con "piscolas" y revólveres, con los que intimidaron a dos vigilantes de la empresa Prosegur que se encontraban en la garita de control de la bodega. Los guardias Ricardo Bahamondes, de 32 años, y Lucho Castillo, de 37, fueron encañonados por los delincuentes, los que actuaron a rostro descubierto y con extrema violencia, ya que también rompieron la ventanilla de la garita. Uno de los vigilantes relató que los hampones los amarraron de pies y manos con cables eléctricos y después los llevaron bajo amenaza de muerte al baño, donde los dejaron encerrados boca abajo. Los asaltantes luego se dirigieron a la zona de estacionamientos, donde despertaron de un solo cachazo en el mate al chofer de un camión con acoplado, que minutos antes había llegado desde la Cuarta Región con un cargamento de 1955 cajas de pisco Capel, que en total sumaban 23 mil 460 botellas de 35 cabezones grados alcohólicos. El conductor del camión, Hugo Rojas, de 49 años, con domicilio en la comuna de Vicuña, Cuarta Región, también fue amarrado y amordazado, tras lo cual fue tirado como saco de papas en el acoplado. Los patos malos, por su lado, sacaron el camión de la bodega con toda tranquilidad y se dirigieron a la comuna de Estación Central, donde pasada la una y media de la madrugada dejaron al chofer, amarrado y tirado en una vereda. La banda de ladrones luego huyó a bordo del camión. Después de quitarse las amarras, el conductor fue caminando a la 21ª Comisaría de Estación Central, donde le contó a los polis que la banda de pistoleros lo había tomado de rehén para robarse el cargamento de pisco, que alcanzaba para baldear una manada de elefantes. Los carabineros de inmediato hicieron un cierre perimetral en la comuna, pese a lo cual no pudieron encontrar el camión ni las botellas de copete. Personal especializado de la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros realizaba hasta esta madrugada intensos operativos para hallar el camión y las 23 mil 460 botellas de agua de fuego. Todos los antecedentes del choreo fueron enviados al 16º Juzgado del Crimen de Santiago.
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