NI UN DEDO DE FRENTE: Esto de "no tener ni un dedo de frente" se basa en la antigua creencia que mientras más grande es la frente y, por ende, el cerebro, la gente era más capaz e inteligente. Quizás este eufemismo se inventó para evitar voces como torpe, tonto o débil ante las situaciones decisivas. En todo caso, suena sutil y ofende menos decir que fulano o fulana de tal "no tiene un dedo de frente" que decirle estúpido (a) de frentón.
LAS PAILAS: Si por ahí cuentan que usted tiene las "medias pailas" o las "pailas grandes", no se preocupe, pues la cirugía moderna lo arregla todo. Las "pailas" son las orejas grandes, abierta o descomunales. Curiosamente, "parar las pailas" es oír con imprudencia una conversación; en cambio, "irse a las pailas" puede ser desmayarse, irse de espalda o cuando un volantín queda a la deriva, pues lo "mandaron cortado".
SACAR LA MUGRE: Como ocurre con muchos giros idiomáticos chilenos, el dicho no se ajusta a la lógica. En "sacar la mugre" nadie limpia, pero sí alguien golpea a otro. Las señoras de antes restregaban a los chiquillos y los dejaban doloridos en la limpieza, de ahí lo de "sacar la mugre" por una golpiza.