|
|
| 09 de Abril de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Heroínas que ganaron recurso de protección sólo exigen "igualdad" Sordos protestan para que los canales hablen en su "idioma" El viernes pasado la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Chago acogió el recurso de amparo que dos jóvenes sordas interpusieron por el incumplimiento de la ley 19.284 de discapacidad, pero lo que pudo ser una inmensa alegría no lo fue ya que los canales -que ni siquiera pasaron la noticia- tienen decidido apelar al fallo. Esto motivó que los no oyentes fueran en masa a TVN, Chilevisión, el 13 y la Asociación Nacional de Televisión (Anatel). Con carteles tipo "los canales se hacen los sordos", una sirena a todo chancho y mucho entusiasmo, los manifestantes exigieron, con sus manos, que se cumpla la ley. Pamela Molina, presidenta del Club Real de Sordos, fue la encargada de entregar una carta de reclamo en cada oficina de partes. Mucha gente que presenció la "protesta silenciosa" los apoyó, pero, lamentablemente, otros se rieron cara dura, lo que demuestra que la discriminación de la que los sordos se quejan está presente en cada rincón de la ciudad.
Las punta de lanzaPamela Molina y Solange Ortiz son las heroínas que lograron el triunfo judicial de los no oyentes con sus recursos de amparo y aseguran que se moverán firme para evitar que los canales apelen al fallo.La Pame, sorda desde los 13 años por una falla de las neuronas auditivas, licenciada en Literatura y estudiante de Periodismo, se ha convertido en la puntal de los derechos de sus pares. "Un día escuchaba y al día siguiente ya no escuché más; antes era normal y de repente comencé a sentir cómo me trataban diferente por mi condición, y eso que soy la misma. Eso me hizo entenderlos, sentirme orgullosa de ser sorda y luchar por todos nosotros", dijo a La Cuarta Solange Ortiz, de 25, llegó a tribunales como símbolo del daño que los canales hacen al no poner un intérprete de señas en un recuadro. Nació sorda y no sabe leer ni escribir, por lo que ni siquiera los resúmenes escritos en la pantalla la ayudan a entender qué pasa. Sólo gracias a su pololo Rodrigo, también sordo, no queda colgada. Sin laburo desde el viernes -la echaron de una pastelería-, contó que ir a tribunales "fue difícil porque no entendía nada, pero considera que lo que se logró es muy importante y ojalá se siga avanzando. Ahora quiere aprender a leer de la mano de su suegra, Yennis, y así ser un ejemplo para su hija Catalina, de sólo un año.
|
|