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| 21 de Abril de 2002 | |||
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Serán carcamales por mañosear con merluzas y porotos pum, pum Niños de ahora tendrán vejez achacosa por manye chatarra
Estudios que maneja la entidad sobre hábitos de consumo indican que la ingesta de leche, frutas, verduras, legumbres y pescado es súper bajo, especialmente dentro de la población en edad escolar. A eso se suma que las colaciones de los pingüinos criollos, según lo demuestran recientes investigaciones de la entidad, presentan fallas de vitaminas, proteínas, minerales y fibra. Por el contrario, contienen exceso de azúcar y grasas saturadas que inciden en el aumento de los índices de sobrepeso y obesidad que presenta la cabrería y que en el caso de los niños de primero básico alcanza al 18 por ciento, cifra que se eleva al 20 por ciento en el caso de las niñitas.
A comer sanitoLas colaciones, según el organismo dependiente de la Casa de Bello, deben ser de fácil preparación, bajas en grasas, sal, azúcares y calorías que no signifiquen un riesgo para la salud.La profesional del área de nutrición pública del Inta Mirta Crovetto explicó que los actuales hábitos alimenticios son "el pasaporte seguro a una vejez rica en enfermedades". "La alimentación determina el crecimiento y el desarrollo físico y mental de los jóvenes. Elegir alimentos que contribuyan a mantener y promover conductas y hábitos alimentarios saludables desde temprana edad, es un factor determinante para que los niños de hoy tengan una adultez sana y productiva", añadió. Un pitufín en su etapa de desarrollo, por ejemplo, debería consumir entre tres a cuatro tazas de leche diarias. Actualmente consume apenas dos en promedio. La caperuza descartó que el problema sea una consecuencia de la crisis económica que afectó a la mayoría de las familias criollas. "Pese a que el ingreso ha mejorado en el país, a la hora de comprar, la familia está priorizando otro tipo de productos que no son saludables. Es un cambio de hábito y de actitud frente a la alimentación", añadió. Recordó que antes en las casas era común que se preparan sabrosos porotales, que son el cemento chileno, y se cocinara más pescado. "Por lo menos, se consumían legumbres una vez a la semana. No hay que olvidar que los porotos con rienda son un buen plato", indicó. En la actualidad, las familias destinan entre un 30 y un 60 por ciento de sus ingresos a la alimentación y de ahí la importancia de enfocar esos recursos en beneficio de la salud, a través de una elección adecuada de los productos que se ofrecen en el mercado. "Tanto la cuarta como la quinta encuestas que realizó nuestro Instituto el '96 y el '97 demostraron que está disminuyendo el gasto y el consumo a nivel familiar de los llamados alimentos protectores. Las vitaminas y antioxidantes que poseen las frutas y verduras, así como los ácidos grasos 'omega 3' de buena calidad que tiene el pescado y la fibra de las legumbres constituyen nuestros aliados contra las enfermedades", añadió. Mirta Crovetto insistió que todo aquello fue cambiado por el consumo desenfrenado de la llamada comida chatarra.
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