Con cualquier pega se hallan por estos días en el Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup). Además de atender los casos de los cesantinis, los dirigentes del gremialismo pelotero se hayan dedicados al estudio de la próxima Ley del Fútbol, que traerá como gran novedad la instauración de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), pese a que algunos de sólo oírlas les dan ganas de invocar a Guajardo.
"Después de mucho darle vueltas al tema, estamos seguros que las SAD serán el mejor remedio para nuestro fútbol", garantizó Carlos Soto, tambor mayor del Sifup, y quien además se mostró de acordeón con el nuevo marco legal que el Gobierno está interesado en aplicar al peloteo.
Según "Garganta de lata" Soto el nuevo estatuto pichanguero "está bastante bueno, porque a diferencia de los anteriores, este contempla las obligaciones básicas, está futbolizado y es compatible con las nuevas normas internacionales".
Una de las grandes novedades que dicho estatuto involucrara, según detalló Soto, es que los contratos "se podrán firmar por un mínimo de un año y un máximo de cinco. Además es renovable sólo por acuerdo de las partes".