SE FUE DE LENGUA: Este chilenismo se usa de preferencia en el lenguaje carcelario, policial o delictivo y se refiere a alguien que habló más de la cuenta o fue obligado o inducido (entiéndase por las buenas o las malas) a contar un secreto que perjudicó a otros. A veces quienes se "van de lengua" también pueden cometer tal infidencia sin querer o de forma casual. Este dicho, como muchos otros, pasa del sublenguaje al habla cotidiana. Incluso se hacen voces comunes, por ejemplo: Mi vecina es famosa por "irse de lengua".
A OJOS CERRADOS: Aparentemente hacer algo "a ojos cerrados" suena irresponsable, pues todo indica que, para realizar bien las cosas, es preciso ver bien, pero en este caso el dicho funciona basado en la confianza tanto en sí mismo como en los demás. También se aplica ante alternativas, elecciones o dudas y si se opta por hacerlo a "ojos cerrados", es porque se va a la segura.
TENER UNA PÉRDIDA: Es curioso el idioma, pues "sufrir una pérdida" es lamentar la muerte de una persona querida, fundamentalmente un pariente. En cambio, "tener pérdida" es un objeto el que se pierde o escurre, pero "tener una pérdida" se refiere a un embarazo interrumpido por vía natural y no por aborto.