En libertad por falta de méritos, absolutamente piolas, quedaron tres de los detenidos en el proceso que sigue el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago contra los presuntos miembros de una banda de estafadores que hizo huevo de pato a centenares de microempresarios con falsos créditos Corfo.
En las últimas horas, el titular de ese tribunal, Jorge Colvin, junto con ampliar la incomunicación del contador Oscar Theza Fernández, ordenó la inmediata libertad del ingeniero comercial Hugo André, del contratista Luis Jofré y de la empleada de una oficina de corredores de propiedades Gladys Hasbún, quienes, según ha trascendido, sólo se vieron envueltos en las operaciones de la banda porque en algún momento de sus correrías los capos de la patota de delincuentes requirieron sus servicios profesionales a través de "Afinteg", la falsa empresa de asesoría financiera con que encubrían sus bellacadas.
Según las misma fuentes, el contador Theza Fernández tampoco ha reconocido pertenecer al grupo de estafadores que, según la policía, estaba liderado por Cristian Bravo Reyes, el abogado Fernando Moreno, el coronel (R) del Ejército Jaime Telgie y una mujer identificada como Jacqueline Torres.