La orden de chantar al toque la contienda si es que llueven camotes de la Garra Blanca o de Los de Abajo tendrá Pablo Pozo, a quien la Comisión de pitos designó como el juez que hará sonar el piturris en el súper clásico.
"Más o menos intentaré hacer lo que efectuó Eduardo Ponce, cuando en un partido del Colo tiraron proyectiles e hizo una pura advertencia, donde a todos les quedó claro que si los camotes no paraban hasta ahí no más llegaba el juego", explicó Pozo, quien no pudo contener sus hormonas, pues este será el primer duelo por los puntos entre chunchos e indios que dirigirá.
"Es una sensación rica y hace tiempo que alucinaba con que me dieran esta oportunidad", dijo un contentolio Pozo, quien se pegó la quebrada sin que se lo pidieran, agregando que "este ha sido un muy buen año para mí, yo tomo esta designación como un premio".
En todo caso, Pozo ya sabe lo que se siente estar en una súper mocha. En 1999 dirigió la final de la Copa Ciudad de Santiago, donde albos y azules acabaron a los cornetes y con Marco Villaseca y Ricardo Rojas en una comisaría, después de que ambos se dieran como en el barrio.
"Ojalá no se repitan esos sucesos, así que desde ya les pido cooperación a los jugadores para este sábado", concluyó Pozo.