|
|
| 09 de Mayo de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Es un agrado escribirle y felicitarlo por su espacio. Soy una de sus tantas admiradoras fieles y paso a contarle mi dilema. Tengo 27, muy atractiva, estoy terminando ingeniería comercial y además trabajo. Tengo una relación de más de 5 años. Mi pololo ningún problema, muy caballero, también trabaja y es profesional, pero es un poco fome, no le gusta bailar ni mucho salir, pero igual lo quiero. Resulta que un día salí con mis amigas de la universidad y nos fuimos a un martes femenino y la cosa es que esa noche, entre baile, griteríos y copete, me sacó a bailar un negrito que trabaja ahí, que tiene un físico espectacular. Entré muy bien con él. Con decirle que nos juntamos en otra oportunidad y llegamos hasta el campo de batalla. No sé cómo me sedujo, para que le cuento lo que pasó en mi departamento. El negro sacó una tremenda huasca que me asusté, pero no sé cómo caí igual. Me dejó seca toda la noche, me hizo cosas que nunca al pajarón de mi pololo se le ocurriría. Imagínese que al otro día no podía ni caminar. Me tiene loca, igual me sigue llamando y nos seguimos juntando a escondidas. Lo malo es que no sé qué hacer, porque el negrito es poblete, ni estudios superiores tiene y con el pajarón no sé qué voy hacer. ¡Es que es tan fome! Acongojada Adolorida:
La verdad es que no la noto para nada acongojada. En cambio, le duele hasta el alma por los entreveros que ha tenido con el trípode de color. Imagino que la primera vez, al día siguiente caminaba igual que si hubiese cabalgado 24 horas seguidas. Supongo que otra vez le dará un ataque de rabia y envidia a un gallo que con su reclamo provocó una interesante polémica en este espacio sobre si a los negros saludos les mandó el burro o son solamente un cañón que dispara un solo proyectil. Como usted ya es una experta en la materia, me gustaría que me escribiera de nuevo y me contara todas las gracias que le hace el chocolate. No entiendo cómo usted estudia ingeniería comercial, porque para eso se necesita mucha cabeza y está visto que piensa con la vajilla, como dijo el huaso. En cuanto a que el puntudo negrete es ignorantón, ¿qué importancia tiene eso, si usted no lo quiere para analizar los grandes problemas mundiales? ¿Quiere hacer algo decente? Bájele la cortina al pololo-novio, no por fome, sino porque no se merece una cochinada de este tipo. DR. CARIÑO |
|