A punto de naufragar está la negocia entre el Gobierno y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), luego que los titanes, liderados por Arturo Martínez, encontraran muy raquítica la plateada ofrecida por la autoridad.
"Ni siquiera llega a los 110 mil pesos", piteó Martínez, al considerar que lo que venían pidiendo era igualar el billete de los laburantes al último grado del escalafón público, o sea, dejar el sueldo mínimo parejito en 138 mil 600 piticlines.
Peló que la movida de los mateos del Gobierno es "una fea señal del Ejecutivo", por lo que estimó dificilón que salga humo blanco de aquí a mediados de junio, cuando se cumplan los plazos para anclar un acordeón. De no ser así, cunde la posibilidad que La Moneda nuevamente envíe por su cuenta al Congreso un proyecto de salario mínimo, que no contaría obviamente con el parecer de las bases trabajadoras.
Martínez indicó que en el chachareo las autoridades basan sus argumentos sobre el tema del empleo y la situación económica y no en un aumento del poder de compra para reactivar la economía.
El ministro del Trabajo, Ricardo Solari, se limitó a manifestar que "vamos a seguir conversando y en lo posible acercar posiciones".