El subsecretario de Educación, José Weinstein, aclaró que el gremio microbusero es libre y soberano de poner en circulación un pase escolar alternativo al que repartió el gobierno siempre y cuando no lo llame de la misma forma.
"Lo puede hacer bajo su responsabilidad y riesgo, pero tendrá que tener otro nombre para evitar que se generen confusiones", dijo al comentar que la Asociación Gremial Metropolitana del Transporte de Pasajeros entregará, previo pago de seis lucrecias, una tarjeta alternativa que permitirá a los estudiantes viajar en góndola con tarifa rebajada las 24 horas todo el año.
Precisó que el Ministerio echó a la pelea medio millón de pases, 70 mil más que el 2001 cuando su administración estaba en manos de los micreros, para estudiantes de educación básica, media y superior.
Sin embargo, aún quedan por distribuir 13.309 credenciales que corresponden a mateos rezagados del proceso de toma de fotografías.
De esa manera, el total de pases distribuidos llega a 490.442, lo que implicó una inversión de 735 millones.
"De partida, aquí no existe lucro en la administración de la tarjeta estudiantil a la luz de los costos". O sea, no como otros.
Como la experiencia dice que siempre hay problemas, el Ministerio de Educación se adelantó y habilitó la línea 600-646- 3382 para que los pingüis rezagados puedan hacer sus consultas, al igual que aquellos que hayan extraviado su nuevo carné.