Daniella Tobar está ansiosa por iniciar el rodaje de "Ojos de Agua", la que será su tercera película, pero la primera gran producción en que participa. Anteriormente protagonizó el telefilme "Gracia y el Forastero" de TVN y un cortometraje de alumnos de la Escuela de Cine.
En la cinta ecologista, que dirige Guillermo Soto y que será financiada por el Reino Hachemita de Jordania, la ex chica de la Casa de Vidrio interpretará a una asistente de producción de nombre Claudia. La filmación parte a mediados de junio.
- Claudia es la asistente de Mariana (Katherine Salosny), la periodista que protagoniza la historia. Cuando la envían a hacer el reportaje sobre la escasez de agua al norte de Chile, poco a poco se hace parte de ese nuevo mundo. Comienza a interiorizarse y a comprometerse con el tema ecológico, explica Daniella.
Luego hace una pausa, en medio de su té, para recalcar que está muy agradecida de que la hayan llamado para este papel. "Me parece súper importante que se haga esta película. Guillermo (el director) está hace varios años trabajando el guión e introduciéndose en el tema. Y ahora es el momento justo para realizarla, porque hay un problema grave con el ecosistema. Tampoco es casualidad que el Reino Hachemita de Jordania se haya involucrado en el proyecto".
- ¿En lo personal, el tema te llega?
- Si bien no ando histérica porque gasten mucha agua en mi casa, es un problema que me preocupa. A futuro quiero tener hijos y ellos tendrán los suyos, y me inquieto por ellos. Si no hay agua, ¿qué hay? Es esencial que la población chilena vea el filme y después opine sobre esa vuelta a lo natural, al respeto, que ella propone.
- ¿Te harías ecologista, miembro de Greenpeace, por ejemplo?
- No sé si me convertiría en ecologista. Tampoco si pondría una cuota mensual de mis honorarios para Greenpeace, porque no tengo sueldo fijo. Pero sí aportaría con un comercial o participaría en charlas, me parece interesante. Respeto sobre todo a la gente de origen indígena, como Patara (coprotagonista de "Ojos de Agua").
-¿Te parece que algunos miembros del elenco, como Keko Yunge o Miguel Piñera, no sean actores?
- Creo que es un desafío tanto para ellos, como para quienes somos actores. Todos tenemos que poner de nuestra parte para que salga bien. Es un trabajo de equipo. A mí, por ejemplo, me toca actuar mucho con Keko (Yunge) y hemos conversado al respecto, está bastante nervioso. Incluso su personaje y el mío tienen un romancillo por ahí.
- ¿Es un pinchazo con tutti?
- Mmm, parece que hay una escena romanticona (ríe). El idilio entre Claudia y el sonidista que encarna Keko parte lentamente, hay muchos signos visuales. Eso es lo bonito de la película, porque sus personajes no son planos, muestran otras facetas de su vida.
Desnudos
- Hace poco volviste al centro de la polémica con la cinta "Gracia y el Forastero", de TVN. ¿Eso te incomodó?
- Para nada, porque no soy una persona que habitualmente atraiga la atención. Mi trabajo en teatro no genera polémica. Pero da la casualidad que las dos cosas más masivas que he hecho (La Casa de Vidrio y el telefilme), han incluido desnudos. Sin embargo eso no me afecta mayormente. En cualquier eventual película, si tengo que hacer algo similar, no me complica, porque es parte del oficio del actor.
- ¿No te preocupa que ese tipo de papeles te marquen?
- Espero de todo corazón que algún director diga: "sabís que no, esta cabra tiene talento". En "Gracia y el Forastero" la escena de sexo duraba 3 minutos y el resto eran 40 minutos. Tengo la esperanza de que directores chilenos me van a proponer cosas totalmente diferentes, como en "Ojos de Agua". No soy una actriz con mucha experiencia, pero sí con talento.
- ¿El público y la gente del medio reconoce el nombre de Daniella Tobar?
- Quizás en un subconsciente colectivo les suene mi nombre, pero no me ubican físicamente. De hecho cuando alguien se ha enterado de que soy la misma de la Casa de Vidrio, no me creen. Dicen: "como tan flaca, tan chica. Si pareces de 14 años". Y eso me encanta. Ojalá esté en el subconsciente de los directores para que se generen nuevas propuestas de trabajo (ríe).
Igual Daniella no se queja, ya que pega no le ha faltado. Además del filme, está preparando una obra de teatro para agosto. Se llama "Evangelión" y la dirige Elizabeth Vera. También "para subsistir" -plantea- está impartiendo talleres de actuación a los funcionarios del Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Y para "alimentar y liberar mi alma" -agrega- realiza un taller en el Hogar de Cristo. Allí se las bate por amor al arte con chicocos de la calle, entre 7 y 17 años.