Implacables y sistemáticos han sido los rumores sobre Alejandro de Rosas en el medio local. De todo se ha dicho sobre el intérprete que hizo furor hace más de una década: desde que era víctima de un severo alcoholismo, hasta que vivía una paupérrima situación económica.
A su juicio, todo fue parte del "chaqueteo propio de los chilenos". Enfatiza que no le interesa aclarar cahuines con mala intención, porque sostiene que lo importante de un artista es el talento y no su vida personal.
Alejandro de Rosas tiene actualmente 40 años. Vive en una casa muy de clase media en Peñalolén y tiene dos hijas, de igual número de matrimonios. "La mayor estudia sicología y la menor, cursa cuarto básico en las Monjas Francesas", cuenta orgulloso.
- Tal como decía un viejo periodista, ¿qué es de su buena vida, jefe?
- Sigo cantando y siempre he estado cantando. La gente no sabe, quizás, porque no he hecho televisión. No porque no quiera, sino que la tele no muestra a cantantes, el esquema ahora es diferente. Creo firmemente que hay éxitos personales, no siempre el éxito está en la televisión.
- ¿Dónde actúas?
- Actualmente en dos locales: "El Refrán" y "La Tuna", en el Parque O' Higgins. Son dos públicos absolutamente distintos que gozan de la misma forma. Eso te demuestra que a la televisión chilena le faltan productores que se atrevan.
- ¿Cuál fue tu último disco?
- Fue para el sello CNR y se llamó "Diez años mejor".
- ¿Qué pasó con el tema "La boca rota", de alta difusión radial?
- Ese tema es de un compositor llamado Edgardo Hernández. Pegó mucho y fue parte de un disco que grabé para el sello Palma Records (de propiedad de Manolo Palma). Desgraciadamente, por diversas circunstancias, el trabajo está detenido.
Como tuna
- ¿Qué tal está la salud?
- El año pasado sufrí una pancreatitis que me tuvo cerca de la muerte... a pasos, diría yo. Ahí me atendí en el Hospital Salvador donde me trataron de maravilla. Ahora que está toda la polémica con respecto a la salud, te puedo afirmar que la salud pública de este país es muy buena.
- ¿Siguen los rumores sobre tu supuesto alcoholismo?
- Todo eso empezó como un chisme. Te puedo afirmar que soy un tipo que nunca ha tomado tanto. Ahora me da lo mismo lo que diga la gente. Por el chaqueteo típico de los chilenos siempre se ha tomado a un tipo conocido y se le han inventado cosas.
- ¿Cómo está la situación económica?
- Nunca he tenido problemas económicos. Simplemente que bajas tu ritmo de vida. En todas las profesiones tienes un momento peak y después bajas a un estado más normal. Yo siempre me he mantenido.
- ¿Qué recuerdos tienes de tus inicios?
- Yo hice una carrera meteórica desde que gané el concurso Gente Nueva de "Sábado Gigante". Era el tiempo en que existían reales oportunidades para los nuevos cantantes.
- ¿Ahora existe un "¿Cuánto vale el show?"?
- Lo que pasa es que el '¿Cuánto vale...' es un programa de corte humorístico. Te lo digo yo que gané un auto en el espacio, en la época en que lo animaba Jorge Rencoret.