Una septicemia generalizada, además de distintas fallas multiorgánicas, cobraron finalmente la vida del teniente segundo de la Armada Esteban San Miguel, de 27 años, quien agonizó durante diez días en la Unidad de Tratamiento Intensivo del Hospital del Trabajador de Santiago.
El infortunado oficial guiaba el helicóptero naval que la tarde del 28 de junio pasado se precipitó a tierra en el sector Las Margaritas, en la comuna de Peumo, en Concepción, donde resultó con quemaduras en el 90 por ciento de su superficie corporal y gran parte de la vía respiratoria.
Según informó el establecimiento asistencial, el deceso de la tercera víctima fatal que deja dicho accidente se produjo a las 12:20 horas de ayer, no obstante el intenso trabajo que desplegó el equipo de utiólogos, anestesistas, cirujanos plásticos, enfermeras y auxiliares de dicho recinto, que intentaron mantenerlo con vida pese a la gravedad de sus lesiones.
Esteban San Miguel debió ser sometido a diversas operaciones de urgencia para estabilizar su condición y evitar que las profundas quemaduras pudieran infectarse, lo que hizo que su pronóstico siempre fuera complejo y de extremo cuidado.
El equipo médico tratante, a cargo del jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados, doctor Wilfredo Calderón, valoró la vitalidad que demostró el paciente en estos diez días de agonía.
En el accidente falleció también el conscripto Eduardo Martínez y el subteniente Jorge Stark, mientras que el sargento segundo Carlos Romero y el cabo primero Job Soto siguen estables con quemaduras en el 45 por ciento de sus cuerpos, principalmente extremidades inferiores.