LA FÁMULA: En los diccionarios aparece la palabra "fámula" como sirvienta o criada. Este término viene directo del latín a nuestra lengua de cada día. Sin duda el término es culto y formal, pero en Chile decir "la fámula" durante mucho tiempo se consideró despectivo, si se trataba con tal palabra a una empleada doméstica. Hoy, "fámula" se dice por broma y ya no aparece tal término ni en los puzzles. Sin duda, dicha voz va en franco desuso camino al baúl de las cosas viejas.
DE TOMO Y LOMO: Al parecer, "de tomo y lomo" vendría de los antiguos libros de calidad, de esos que no se rompían a la primera lectura ni los vendían "truchos" por las veredas alrededor de las salidas del Metro. De ahí quedó que "de tomo y lomo" es algo verdadero, una amigo genuino y legítimo, es decir, todo lo que sea "viejito", pero con mucha clase.
PEÑALOLÉIN: Les llegó la moda de cambiarles o modificarles el nombre a los lugares de Chile a la populosa comuna santiaguina de Peñalolén. Algunos jóvenes, quizás para estimularse, dicen "Peñaloléin" cada vez que pronuncian con orgullo el nombre de la comuna en la que viven.