Como premio a su valerosa acción, que impidió que una mujer se quemara a lo bonzo frente al Palacio de Tribunales, el pleno de la Suprema decidió poner una anotación de mérito en la hoja de vida del empleado judicial a Rodrigo Rodríguez Maureira (25), quien además de frustrar el suicidio alertó a los gendarmes de guardia.
La condecoración fue resuelta ayer, luego que los supremos se enteraron cómo el joven ascensorista, el pasado viernes 26 de julio, en forma absolutamente voluntaria, intervino para quitarle el encendedor a Leticia Gustainsson en una "actuación decidida y valerosa, incluso con riesgo de su propia integridad", dice el comunicado del máximo tribunal.
La mujer roció su cuerpo con parafina para matarse en protesta por la condena que vive su hijo, Pedro Pallamar, quien, según ella, fue sentenciado por un delito que no cometió y por el cual se encuentra ahora como reo rematado.
En su lugar de trabajo, el ascensor que comunica la Biblioteca con la Suprema, pasando por la Corte de Apelaciones, Rodrigo Rodríguez se mostró cocoroco por esta distinción. "Fue algo absolutamente casual. Yo venía a trabajar en el turno de tarde y me fijé que los gendarmes no se habían dado cuenta del intento de suicidio de la mujer. Me acerqué por detrás y le quité encendedor, junto con alertar a la guardia", precisó.
El joven héroe, quien fue ayudado en su acción por el sargento de Gendarmería Moisés Sepúlveda y por el cabo, Manuel Cádiz, dijo que está sorprendido por la anotación de mérito, por lo que espera que le sirva de algo para poder ingresar a la planta de funcionarios, ya que desde hace cinco años se desempeña como empleado a contrata.