Si es de los que el frío y los días oscuros del invierno lo ponen de malas pulgas, ¡cuidado!, porque podría ser un síntoma de una depresión. Y es que el factor luminosidad tiene directa relación con las afecciones de este tipo, lo que explica el porqué en los países nórdicos es más alta la tasa de personas depresivas frente a lo que ocurre en tierras mediterráneas.
En tal contexto, no es de extrañar que Santiago sea el que concentra el mayor número de depres en cuanto a la situación nacional, ya que lo gris de su paisaje, producto del esmog, el ruido ambiental y la elevada cantidad de accidentes, deriva casi como una consecuencia hasta natural en trastornos del tipo insomnio, irritabilidad y una mala calidad de vida, los que, para los especialistas, marcan la pauta para hacer una depresión.
Según el doctor Otto Dörr, presi del Colegio Chileno de Psiconeurofarmacología, experimentar tristeza o melancolía es normal en la gallada. Sin embargo, cuando estos sentimientos impiden hacer lo que antes sí se podía, además de alterar el ritmo de la vida es un indicio de esta enfermedad. Como grandes detonantes están los sentimientos de pérdida y culpa, y la época del año: Sobre el 50 % de la afección surge en primavera.
"La depresión no es un sentimiento de pesadumbre o tristeza, sino un cambio global; y eso que el paciente siente también se ve en la palidez y enlentecimiento", señala el psiquiatra. Además, por su recurrencia, no pueden abandonarse los tratamientos, cuyo mínimo son seis meses bajo medicamentos recetados por los doctores, el último de los cuales (Prozac Durapac) tiene la choreza de administrarse sólo una vez a la semana.
También en niños
Pero lo que llama la atención es que los niños también han ingresado por la puerta ancha a esta espiral, por cuanto ha aumentado enormemente el diagnóstico de depresión infantil. "Lo que se creía que eran fobias resultan ser muestras de depresión", dice el doc Hernán Silva, de la Clínica Psiquiátrica de la "U", y asevera que al menos 1 de cada 4 personas padece depresión, siendo las mujeres las con mayores probabilidades de tener este achaque. Las tasas de suicidio, entre tanto, bordean el 15 % para las depresiones mayores; o sea, 1 de 5 depres puede quitarse la vida.