Dicen que las oportunidades no hay que buscarlas, llegan solas. Verano de 1997, el ojo certero de un reportero gráfico de una revista ché que recorría las playas de Punta del Este, dio en el clavo. En un sector del balneario, los machos se agolpaban alrededor de una figura femenina. Abriéndose paso entre musculosos machos, el profesional se detuvo ante un monumento femenino que literalmente hacía "hervir" la arena, con su diminuta tanga. Ahí comenzó a disparar su cámara.
Cinco fotografías y un audaz título: "Mírenla bien, dentro de un tiempo será famosa", dieron el empujoncito. Tres años más tarde, esas curvas se contornearían en uno de los programas más famosos de la tele argentina: "Matrimonios... y algo más", donde su personaje de tierna nenita, vestida con erótico body, haría historia. Así comenzó su carrera artística Cali Adinolfi, la primera "playmate" argentina, y una de las más queridas conejitas de Hug Hefner. Hoy afincada en Miami, a su trabajo en el imperio Playboy, une su novel carrera de cantante.
En materia musical, se la juega por los ritmos dance, reggae, disco y balada. Su primera propuesta se llama "Cali, Queen of Sexy Dance" y es bastante erótica.
- ¿Por Dios cómo te cambió la vida desde aquellas fotos en Punta del Este?
- Un kilo. Vos no te podés imaginar, todo lo que le agradezco al pibe que me las tomo. Gracias a ellas pude abrirme paso en un medio tremendamente competitivo, como era el espectáculo argentino de años atrás.
- ¿Qué pasó después de eso?
- Me llamaron de un par de programas de tevé, hice algunas fotos de publicidad, y lo más importante, me integraron a una de las revistas de teatro más importante de mi país.
- ¿A qué edad empezaste a laborar?
- A los 17 años. Moria Casán me invitó a trabajar con ella en un programa de Canal 9, Argentina. Por mucho tiempo, fui una de las cuatro "gatitas" del programa de Jorge Porcel. Luego fui "secretaria televisiva" de otro famoso conductor trasandino, Mario Sapag. Actué también en la novela "Pasiones" y finalmente llegué a mi rol de la "Bebota", en "Matrimonio...y algo más".
La mejor cola
- Entonces ¿le debes tu carrera a tu cuerpo?
- Por supuesto. Y me siento orgullosa de ello. Fijáte que soy una de las pocas artistas del medio, que fácilmente puedo pasar de hacer topless en alguna discoteque de turno, a un show de alto nivel en un programa familiar de televisión. ¿Sabés porqué...? Porque soy súper ubicada y profesional. Ahora, si me piden quedar en bolas, no tengo ningún problema.
- ¿Estás conforme con tu anatomía?
- A ver querido, te voy a dejar clara una cosa. Soy la mejor "cola" argentina que actualmente labora. Eso te lo pueden decir desde Jorge Olmedo, Gerardo Sofovicht, José Luis Gioa, Hugo Avilés, quienes trabajaron conmigo y un par de famosos más que tuvieron las suerte de tenerme como novia.
- ¿Cómo quién?
- Para empezar, Diego Maradona. Él me mandó llamar cuando jugaba en Italia. Vivimos un tórrido romance en Nápoles. Es un pibe bárbaro con el cual aún mantengo comunicación.
- ¿Y quién más pasó por tus garras?
- Pappo, el padre del rock argentino, con quien tuve una relación de varios años. Tarantini, otro histórico en la selección albicleste y muchos más que no vale la pena recordar.
- ¿Te gustan los machos apasionados?
- Totalmente ardorosos. Yo misma me considero una sexópata. Cuando estoy con un hombre, me gusta dar rienda suelta a mis fantasías. Mi perversión va desde una comida afrodisíaca, hasta atarlos a la cama o pasarles un cuchillo por el cuello. Eso es lo que me excita. Para mí los hombres son sólo mi pasatiempo.