Tras decidir que su instalación podría producir un "alto riesgo de contaminación en una zona privilegiada para la producción de frutas y vinos finos de exportación", los catalíticos miembros de la Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Cámara de Diputados, decidieron rechazar la instalación de una planta termoeléctrica en el valle de Totihue, en la comuna de Requinoa, de la Sexta Región.
La papa caliente la contaron los diputados UDI Alejandro García-Huidobro y Eugenio Bauer, quienes pitearon que en ese lugar se ha desarrollado desde hace un tiempo a esta parte una potente industria vitivinícola y frutícola, la que podría irse a la punta del cerro si se instala la famosa central.
Según los honorables, se habrían cometido varios errores durante la elaboración del Estudio de Impacto Ambiental de la planta, pero además de eso la instalación de la termoeléctrica podría generar atados como cambios climáticos en la zona (debido al exceso de vapor de agua), los que terminarían por afectar a los empresarios agrícolas de la zona mencionada.
García-Huidobro dijo que no se trataba de oponerse a las iniciativas modernizadoras de la región, pero que sí se debían buscar alternativas, como por ejemplo construir la planta aguas abajo de la Central Rapel, "que es una opción que se maneja".
Por último, cabe señalar que aunque la Corema decidirá el 21 de agosto si autoriza o no la construcción de la planta, los dueños de la empresa Aes-Gener podrán apelar ante la Conama, en caso que la respuesta de la primera instancia sea negativa.