En el pizarrón estaban anotadas ya los nombres de Crystal Clear, Macabra, Nathaly y Navette como las representantes más cototas de las potrancas afincadas en el Club Hípico. Desde el viernes, hay otro nombre que merece estar junto al de las cuatro mosqueteras del verde: Voz de Colegiala.
La descendiente de Sayaret mostró calidad, guapeza y una adaptación prodigiosa a la cancha anormal de Blanco Encalada con ocasión del clásico Jorge Baraona Puelma, prueba que se adjudicó de la mano del astro Gustavo Barrera.
Lo de Voz de Colegiala constituye una grata sorpresa, incluso para sus propios responsables. A la abanderada del stud haras Santa Olga le proyectaron una campaña en la arena del Hipódromo Chile y de hecho sus dos únicas victorias las había conseguido en el teatro de Vivaceta. Sin embargo, la existencia de dos hembras monumentales en La Palma, estamos hablando de Escania y Wild Spirit, llevó a Patricio Baeza, entrenador de Voz de Colegiala, a cambiar de idea y a probar en el pasto. La decisión resultó perfecta ya que debutando en el Club remató tercera de Navette y eso que sufrió más de un tropiezo en los tramos finales.
Polla
Gracias a su triunfo, Voz de Colegiala aseguró un lugar en la parrilla de largada de la tradicional Polla de Potrancas, cita de 1.700 metros en la que tendrá que juntarse con las cuatro mosqueteras mencionadas en los párrafos superiores.
Eso sí, las hembras de la presente generación todavía están muy lejos de compararse con las estrellas masculinas de la hornada, es decir, con Gondolieri y compañía. Los machotes siguen estableciendo mejores tiempos y ofreciendo un espectáculo más contundente. ¿Qué queremos decir con ésto? Que las chiquillas tendrán que ponerle bueno dos veces si pretenden hacer fama en los dos grandes clásicos cototos que ya comienzan a asomarse por sobre la línea del horizonte en el pasto, el Nacional Ricardo Lyon y El Ensayo.