MONTECARLO 29 (EFE).- El Real Madrid, actual campeón de Europa, intentará acabar mañana (hoy) con el maleficio que sufre en la Supercopa, aunque para ello deberá superar al Feyenoord holandés, último ganador de la Copa UEFA, que llega lanzado tras meterse en la Liga de Campeones después de ganar en Estambul al Fenerbahce.
Una victoria ante el Feyenoord supondría un acicate moral para el equipo de Vicente del Bosque ante el inminente inicio de la próxima campaña y una oportunidad de oro de hacer una tripleta en el año del Centenario tras lograr en Glasgow ante el Bayer Leverkusen germano la Liga de Campeones y a la espera de la disputa de la Copa Intercontinental contra el Olimpia paraguayo.
Fernando Morientes, pese a no haber estrenado su cuenta goleadora hasta el momento, se perfila como el delantero titular en detrimento del joven artillero Javier García Portillo y de José María Gutiérrez.
La diferencia de rodaje es un factor que beneficia al Feyenoord de Bert van Marwijk, puesto que ha comenzado ya su Liga y ha disputado la tercera eliminatoria previa de la Liga de Campeones.
Los holandeses se han mostrado como un bloque poderoso con dosis de calidad y de velocidad, que ha sabido salir airoso del infierno de Estambul ante un enemigo de cuidado como fue el Fenerbahce.