ESTOCOLMO, 30 (EFE).- Suecia pondrá en marcha a partir del año 2010 un sistema automático de control de la velocidad de los vehículos, que obligará a frenar a los conductores cuando sobrepasen el límite establecido.
El mecanismo -que esta semana probaron periodistas especializados- funciona con un sistema de posicionamiento GPS o de emisores situados en los laterales de las carreteras, que envían información sobre la velocidad máxima de cada tramo de vía a los dispositivos colocados dentro de los vehículos. Cuando el conductor supera esta velocidad, se enciende un piloto rojo, se escucha una señal acústica y el pedal del acelerador queda momentáneamente bloqueado hasta que se vuelve al límite de velocidad establecido en ese tramo de vía.
El Gobierno sueco ha solicitado a los dos fabricantes nacionales, Volvo y Saab, que todos los nuevos vehículos que se fabriquen a partir de entonces lleven incorporado este dispositivo.