Jaime González se echará a volar de la Cato luego de no haber llegado a un acuerdo en cuanto al billetón.
Después de tres meses de idas y vueltas, la novela de Jaime González tuvo un final predecible, puesto que lo que solicitaba el delantero era imposible que fuera concedido por los pirulos. El atacante pretendía ganar el mismo sueldo que se echaba al bolso en el Bari, cifra muy superior a la que recibe los jugadores del cuadro paltón Los bacanes esperaban que el Bari se matriculara con el préstamo y buena parte del sueldo, movida que no fue aceptada por los caporales tanos.
Y como los pirulos tiene copado el presupuesto decidieron cortar por lo sano no seguir adelante con el ya prolongado tira y afloja.
El panorama de Jaime González no se vislumbra muy auspicioso ya que tampoco tiene cupo en el cuadro italiano, que collerea en los potreros.