UNA ANTIGUAYA: En materia de cosas viejas es muy diferente una antigüedad que una "antiguaya"; la primera puede ser un objeto legítimo de arte con muchos años encima, en cambio, una "antiguaya" es algo que no es artístico, a veces es feo y no tiene los años que se supone. Despectivamente también se usa esta palabra para denominar, además de objetos, a las personas de mucha edad. Por ejemplo, María Félix ya no daba más de "antiguaya" que era.
LE CRECIÓ EL PELO: Es distinto que a alguien le crezca el pelo que tiene sobre su cabeza, que a la misma persona "le crezca el pelo", así, entre comillas. Cuando una persona pasaba de un estado económico bajo a otro más acomodado, se decía que al fulano le habría crecido el pelo. Tal vez la costumbre venga de los pelos del castor que mientras más altos eran, más valía el sombrero.
ESPÉRATE UN METRO: Con esta frase se le pide gentilmente a otra persona que espere un momento. También sirve como respuesta para indicar que se quede esperando toda la vida. La palabra rato se reemplaza por el término "metro" y a veces por la palabra "litro".