Con una solicitud de reajuste de 6,5 por ciento para el próximo año, se tiraron el salto los laburantes de ternos brillosos y corbata de polyester del sector público. Así lo informó el gran toqui de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), Raúl de la Puente, quien junto al guaripola de la CUT, Arturo Martínez, se reunió ayer con los ministros de la plata, Nico Eyzaguirre, y del Trabajo, Ricardo Solari, para tomarle el pulso a la situación financiera nacional y tantear terreno.
De la Puente juró de guata que, en esta oportunidad, la pedida no va con el tejo pasado, sino que corresponde a la pérdida real del poder adquisitivo de los trabajadores.
Añadió que la cifra para el 2003 debería irse como por un tubo al Congreso en la primera semana de noviembre. El factor más cototudo que colocaron en la balanza es la inflación, que en septiembre fue de 0,8 por ciento y que en lo que va del calendario acumula un 2,5 por ciento.
También planteó que el Nico proyecta una inflación de 3,5 por ciento para el año próximo, y aseveró que no estamos tan de capa caída como para andar ratoneando, al estimar un crecimiento de 4 por ciento para Chilito.
De la Puente anunció que los fiscales encacharán dos encuentros técnicos con el secre de Estado y luego se estrujarán el coco afinando el reajuste para evitar conflictos.