LA PUNTITA, NOMÁS: Con la frase "la puntita, nomás", se han hecho los mejores chistes nacionales y los embarazos más inesperados. Según los entendidos "la puntita nomás" es una de las mentiras que retrata mejor al chileno gozador y bueno para "la chiva". El cuento parte con la inofensiva oferta y si hay consentimiento ya vendrán las consecuencias. Ahora, si usted quiere saber a cual puntita nos estamos refiriendo, es cuestión que se ponga mal pensado... y listo.
SE LO ECHÓ A LA ESPALDA: Como es de saber, la frescura y la patudez tienen muchas formas idiomáticas para ser expresadas. "Echarse a la espalda", además de abuso de confianza, es rebajar el perfil, o sea, "achatar" a la persona en una actitud igualitaria para verse a la par con ella. Muchos empleados pretenden "echarse a la espalda" al patrón y a veces terminan cesantes. Ojo.
DARSE UN CONCHAZO: Quienes no conocen la dureza del suelo o la sensación del choque, no tienen idea lo que es "darse un conchazo". El dicho viene de "sacarse la concha", que corresponde a recibir un golpe de proporciones como una caída estrepitosa una colisión entre vehículos y animales.