¡Sálvese quien pueda! La pelea cuerpo a cuerpo entre Anita Alvarado y Ricardo Romero, el califa que le remató su pagoda de Chicureo viene dura.
El empresario, quien ayer presentó en el 11º Juzgado Civil de Santiago un papiro judicial exigiendo el inmediato desalojo de la geisha, juró frente a La Cuarta que está dispuesto a quedarse con todas las casas de la comadre.
"En vista que ella se ha dado el lujo de amenazarme frente a las cámaras, les ordené a mis abogados que estén al cateo de la laucha. Sabemos que el tribunal ordenó el embargo de un casaquinta en Valdivia y de otras dos mediaguas que tiene la señora Alvarado en Santiago. Ya estoy consiguiendo los piticlines y apenas salgan a remate, las compro", dijo Romero, encendiendo un Derby con un billete de 10 lucas.
-¿Y por qué esas casas, habiendo tantas otras, señor, caballero?.
"Porque me piace. A contar de ahora, me voy a convertir en coleccionista de pagodas. En geishatélico, o cómo se llame ese hobby. Y si rematan "El Delirio Caribeño", también lo compro. Saco las mesas y el copete para la calle y lo uso de garage para guardar mis camiones", dijo el personaje.