CORONEL.- Con remos y espineles encarnados, un grupete de pescadores artesanales que pertenecen a la organización llamada Feorpa, se tomaron la ruta 160 con el propósito de aislar a las provincias de Concepción y Arauco. El motivo fue protestar porque el intendente Jaime Tohá no ha querido darles una chaucha de bola a los dirigentes, quienes desean chacharear sobre la captura de los recursos del mar y las vedas que los tienen al tres y al cuatro.
Cuando el reloj marcaba las siete de la matina y los gallos empezaban su concierto, los muñecos se desplazaron sigilosamente por las calles como si fueran a tirarse al abordaje. Eran como 300 que se distribuyeron estratégicamente en el sector industrial de Escuadrón. Una vez que tomaron posiciones, y antes que se percataran las autoridades, empezó la pelotera. En un dos por tres aparecieron los neumáticos al medio de la calle, los que rápidamente se convirtieron en fogatas con grandes llamaradas. Luego tiraron los tablones y las piedras conformando todo una barricada que impidió el tránsito vehícular desde y hacia Concepción, y que a esa hora era intenso.
Mientras ardían los neumáticos y los gritos retumbaban en el sector, la fila de autos sin poder avanzar crecía y crecía. La salagarda se extendió por aproximadamente dos horas, hasta que aparecieron los pacomios de Fuerzas Especiales quienes, con sofisticados equipos, lograron poner las cosas en su lugar y normalizar el tránsito.
Los autores del cuatiqueo, expertos en este tipo de acciones, emprendieron una estratégica retirada lo que impidió que hubiera detención de responsables.
Sin embargo un par de guaripoles dijeron a La Cuarta, la marinera, que esta es una primera movida y que si no hay respuesta de los caporales se verán en la obligación de ponerse más pesados.