La guerra entre pandillas por el control del tráfico de drogas en la población Santa Adriana, en Lo Espejo, que el 14 de octubre del año pasado le costó la vida Bryan Burgos Leiva, de 9 años, sigue cobrando víctimas.
Dos hermanas se cuentan entre los últimos vecinos en caer bajo las balas de los pistoleros.
Ayer trascendió que el intenso tiroteo que se desencadenó pasadas las 18.00 horas del domingo en el sector del pasaje 68 se debió, precisamente, a un ajuste de cuentas entre narcos por lo cual el lunes el barrio amaneció prácticamente cercado por los polis.
A la hora señalada, según versiones extraoficiales, las hermanas Joselyn y Katherine Azolas Farías, de 18 y 20 años, se encontraban reparando la animita que recuerda el lugar en que cayó Bryan Burgos, cuando quedaron bajo el fuego cruzado de dos pandillas irreconciliables. Las dos mujeres resultaron con heridas en las piernas y los glúteos.
Posteriormente funcionarios del Gope y unidades del sector llegaron a enfriar los ánimos, pero en los operativos que siguieron sólo fue posible recuperar una pistola Star calibre 9, abandonada por los pistoleros, y capturar al delincuente habitual Luis Alberto Candia Vásquez, quien atacó a una de las patrulleras que participaban en las pesquisas.