Súper lateado estaba ya el billete con más ceros del Banco Central, Carlos Massad, por estar en el comidillo de todo el mundo con eso de que los sueldos no pueden ser más bacanes que el de él, poco más de 7 guatones mensuales. Como el mejor de los abogados, pese a que es economista, afirmó ayer que, a su juicio, las monedas que reciben los ministros son enfermas de ratonas.
"Me parece que los sueldos del Presidente de la República y los ministros son simplemente miserables", dijo, junto con pelar el nulo esfuerzo por transparentar la situación.
"Ni siquiera es digno que un país le pague a sus ministros un monto que no alcanza para cubrir los gastos que demanda su cargo y al mismo tiempo sus necesidades de vida", añadió.
El temón mantiene a los partidos de la Concerta mostrándose los dientes. El líder DC, Adolfo Zaldívar, no pescó una carta para lograr la buena onda enviada por el toqui PPD, Guido Girardi, y dijo que los ministros que hayan recibido sobresueldos "tienen que pedir disculpas por lo que han hecho", argumentando que no es digno para los hombres de confianza del Presidente.
Girardi prestó ropa al vocero de La Moneda, Heraldo Muñoz, a quien le llueven las críticas de algunos sectores del Gobierno por no manejarse a caballo en el tema. "Hay que terminar con las críticas internas", indicó el barbudo.