Los dirigentes de San Felipe ya ni pueden dormir tranquilos. Es que andan haciendo malabares para poder tapar un hoyo económico de este porte. Además, se viene un éxodo cototo de peloteros, ya que la institución no tiene un peso para empezar a planificar el próximo año.
Los capos del club toman caldo de cabeza para generar recursos y pagar el 50% de los sueldos de septiembre y la totalidad de octubre. Además, deben los premios atrasados desde el año 2000 y también los finiquitos.
Para más remate, el técnico Raúl Toro se choreó de lo atados y anunció que el próximo año no seguirá en la banca del "Uní-Uní". En cuanto al plantel, sólo los peloteros Omar Arcos, Luis Corvalán, John Ahumada, Ricardo González, Carlos Bechtholdt y Sebastián Roco están confirmados para seguir peloteando. El resto buscará mejores horizontes.
El presidente René Castro contó que "a partir del lunes el equipo se va de vacaciones y eso es lo único claro por ahora. Queremos contar con el técnico y con la mayor cantidad de jugadores, pero lo que nos preocupa ahora es cumplir con los compromisos que nos restan".
La salvación vendría por un adelanto de las platas del 2003, correspondientes al próximo contrato de televisación.