COIHUECO.- Sin echar el potito pa' las moras, con más desplante que el mismísimo Mulato Tahuada en su histórico duelo a versos, un grupo de chiquiturris enchupallados de esta comuna, la más extensa de la provincia de Ñuble, demostraron que a la hora de improvisar versos no tienen nada que envidiarle al mejor de los "puetas". Que bien podrían collerear con un tal Pedro Yañez, de Campanario, o los hermanos Santos y José Rubio de Pirque, que dicen que son los mejores.
La ocasión fue un Encuentro de Expresión Folclórica de Escuelas Básicas de Coihueco, que se desarrolló en el sector Minas del Prado, cuya escuela- internado es el foco más importante de generación de actividades y motor fundamental en la formación de las nuevas generaciones en la zona.
A la cita llegaron grupos de nueve escuelas. Las bulliciosas y alegres delegaciones dieron vida a lo mejor de las tradiciones campechas bailando polcas y cuecas, cantando tonadas y compitiendo en el difícil arte de la paya.
El dire de la escuela anfitriona, Marcos Vega, sin disimular su orgullo, dijo, en prosa, que la idea fue que los niños que han estado aprendiendo el folclore durante el año se sientan actores de un programa dirigido especialmente a ellos, donde los profes cumplen sólo un rol de asesores.
Participaron las escuelas "Guillermina Drake" de Coihueco; El Porvenir de Tres Esquinas de Cato; "Julio Montt Salamanca", de Bureo Bajo; Héroes de Iquique, del sector Bustamante; Niblinto, de la localidad de igual nombre; "Manuel Matus Hermosilla", de Estación Pinto; Talquiquén, de ahí mismo y "Ernesto Riquelme Venegas", de Minas del Prado.