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| 29 de Noviembre de 2002 | |||
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Locatarios aseguran que autoridades municipales lo tienen más botado que Toribio El Náufrago Mercado iquiqueño quiere ser top one
El actual administrador, Wilton Muñoz Abarca, dijo que nada ha pasado pese a "las promesas del Serviu y el Minvu". Hace dos años plantearon a dichos organismos la urgente necesidad de "parchar" los verdaderos forados que existen en las veredas mientras se decidía su completa reconstrucción con el sistema de aceras participativas, en donde la comunidad del mercado se pondría con el 10 por ciento del total de la obra. Hasta ahoy, eso es sólo una promesa no cumplida. "En ese tiempo, el seremi Gregorio Paz nos prometió que todo iba a ser rápido, sin embargo llevamos dos años esperando que al menos se parchen los hoyos de las veredas", indica Muñoz. La falta de estacionamientos para los visitantes es otro de los dolores de cabeza de los locatarios. Comenzó a gestarse cuando decretos municipales designaron espacios para fleteros y taxistas que redujeron al mínimo los lugares para que la gente que concurre al mercado pueda estacionar sus vehículos. La batalla por los estacionamientos comienza legalmente en 1984, cuando la entonces alcaldesa Marta Marcic, mediante el decreto 480, declara que los bandejones de las calles Latorre y Amunátegui pertenecen al mercado. Posteriormente, el alcalde Soria mediante el decreto alcaldicio 082, facultó a fleteros para que ocuparan un sector de los estacionamientos por calle Amunátegui. Finalmente, mediante el decreto 590 del 28 de noviembre del 2001 se entrega la esquina de Amunátegui con Latorre a los taxistas del recorrido Iquique-Alto Hospicio, lo que deja al Mercado sin un amplio sector destinado al estacionamiento de clientes. El otro problema es la vertiginosa proliferación de indigentes y ebrios, los que joroban a los turistas y ofrecen un espectáculo decadente al dormir en el suelo y solicitar dinero para sus necesidades. Lo más grave, a juicio de los locatarios, es que a veces, bajo el influjo del alcohol, han protagonizado sangrientas riñas con armas blancas. "Nos cansamos de mandarle cartas al alcalde, tenemos así un alto en donde le planteamos estos hechos. No sabemos hasta cuando vamos a tener que soportar la serie de situaciones que generan estas personas que duermen, comen y hasta hacen sus necesidades en el contorno del mercado", denuncio Wilton Muñoz. A pesar de los pesares, los locatarios no bajan la guardia y quieren que el lugar sea un centro de gran atracción turística y, especialmente, gastronómico. Por ello, ya comenzaron a ponerle bueno a una serie de mejoras el cambio del sistema de iluminación, la contratación de seguridad en los puntosde acceso, el cambio de baldosas, un sistema de informaciones mediante un altavoz, además de la contratación de un sistema pagado de extracción debasura y residuos en forma particular. En los próximos seis meses se hará el cambio del techo y otros sectores del edificio.
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