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| 29 de Noviembre de 2002 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental doc@lacuarta.cl
Acudo a usted por un consejo, ante un problema amoroso que me tiene confundido. Resulta que me gusta bastante una compañera de universidad, a la cual conozco hace cuatro años. Curiosamente lo que me atrajo de ella no fue tanto el atractivo físico, sino más bien su encantadora personalidad, poco común y bastante misteriosa. La cuestión es que un día me sorprendió al decirme que le gustaba, pero que no deseaba tener nada conmigo porque éramos muy distintos y no resultaría. Intenté convencerla de lo contrario, pero fue en vano. El verano nos distanció y comenzó el presente año académico. Yo dejé de buscarla y hablar con ella, aunque siempre la tuve presente. Se puso a pololear, lo que me causó un bajón, pero acepté. Hace un mes volvimos de un paro y me la encontré en una clase. Conversamos y me confesó que no había dejado de quererme. Le pedí que terminara su relación, pero dijo que se había acostumbrado a él. Me molesté y hoy no sé qué hacer. El pololo ya sabe de mí y me mira con ojos de huevo frito, pero eso no importa. ¿Cree Ud. que me la tengo que jugar a muerte, o simplemente la dejo ir? M Mijo:
La respuesta debió aparecer hace medio año, pero como tengo tantos pedidos me mareo y algunas consultas quedan enredadas por ahí. Por supuesto que en seis meses pueden ocurrir muchas cosas, pero igual voy a meter la cuchara en este asunto. Tiene razón cuando califica a la peuca de misteriosa, pero, más que eso, yo diría que le gusta el payaseo. No me refiero al circo que se puede hacer en una cama, con trapecio y todo, sino que le encanta calentar el agua pero no se toma el mate. Anote. Le dijo que en el tiempo transcurrido no había dejado de quererlo pese a estar pololeando, pero luego sale con la empanada: no quiere dejarlo porque se acostumbró a él, ¡Plop! La chiquilla me parece poco centrada y, por lo mismo, mi recomendación es que se mantenga al margen de la actual situación. Especialmente porque el pololo lo tiene entre ojos y la cosa puede terminar a aletazos, sin tener usted arte ni parte... Juéguesela si es que la tiene a tiro de cañón. DR. CARIÑO |
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