- ¡No hay nada más difícil que vivir sin tiiiii! ¡Sufriendo en la espera de verte lleeeegaaaar! ¡El frío de mi cuerpo pregunta por tiiiiii...! ¡Si no te hubieras ido, sería tan feeeeliiiiz! ¡Buaaa!
- ¡Chuatas, que amaneció romántico!
- Es que se nos casa el Draculín, negrito.
- ¡¿El Paj Adams?! ¡¿Muñeca Brava?!
- El mismo que viste y calza. Nos golpeó a todos durante el almuerzo en el BordeFranklin. El 7 de enero viaja a Buenos Aires a pedir la mano de la Rocío.
- ¡¿La sobrina del director?!
- Noooo, pueh... Está bien que sea pechuga, pero nunca tanto. Se trata de una argentina de miedo, pero no vamos a decir cuántos años tiene para que no lo metan preso.
- ¿Cuarenta y 20, como la canción de José José?
- Mmmm.... Un poquito más. Pero como usted sabe, el amor no tiene edad y además es ciego. Ya le compró un anillo con así una piedra.
- ¿Preciosa?
- Esteeee... Bueno, como todas nomás.
- A propósito. Como el casado, casa quiere, ¿cómo andamos con el palacete pop?
- Malena canta el tango. ¿Me creerá, usted, que todavía nadie grita "Viva, Chile"? Hemos sacado ya cuatro números de la tómbola y no pasa na'. El último fue el 0507849028 y hay plazo hasta el mediodía de hoy para llamar a nuestro Centro Logístico.
- ¿Y si nadie reclama la casita se pierde?
- ¡Cómo se le ocurre! Para que sepa, nosotros somos súper derechos, no como otros, y continuaremos haciéndole empeño hasta que alguien se lleve esta joyita de Inmobiliaria Metropolitana S.A.
- ¡Así se habla! ¿Y qué pasa con los valerianos del Unimarc?
- Ahí los lectores han tenido mejor chuntería. El sábado se anotaron con 50 lucrecias por mollera Miguel Peralta Alarcón, de Melipilla; Juan González López, La Granja; María Puga Aránguiz, Santiago; Olga Fritis Pastene, Caldera, y Santiago Sánchez Sánchez, onda La Granja.
- ¡Qué bacán! Van a quedar hechitos para Navidad y Año Nuevo.
- Usted lo ha dicho. Pero con el concurso pop todos pueden ganar. Sólo hay que raspar la cartilla de la fortuna, comparar las figuritas y listo, Calixto. Más papa dónde.
- ¡Grande, mi Cuarta querida! ¡No te mueras nunca! ¡Y felicidades al Draculín!
- Cuando vuelva de las cabinas le decimos. Chaolín.