Con un recorrido por cada uno de los stand políticos y de manyete, donde predominaba el color rojo, con algunos matices como el amaranto, bermellón y el infaltable tinto, la presi del Partido Comunista, Gladys Marín, saludó a sus compañeros rabanitos y aprovechó de adelantar la clausura de la tradicional "Fiesta de los Abrazos", que congregó a cerca de 10 mil personas en dos días.
Las picás "El Pescado Desaforado" y "El Poroto Incorrupto" fueron unos de los tantos boliches que invitaron a la concurrencia rogelia a beber cerveza cubana y comerse un pescado frito al ritmo de "El galeón español" de la Sonora Palacios y música envasada de Silvio Rodríguez o Buenavista Social Club.
Otra de las grandes atracciones fue la Plaza de las Letras, donde la tía Gladys presentó su libro "Gladys Marín: La vida es hoy", de la editorial cristiana Don Bosco y su colección "Testimonios".
"No es un libro del pasado, porque éste no existe si no está cruzado por el presente y el futuro. No es biográfico, pero sí cuento muchas de las historias que me ha tocado vivir como diputada en los maravillosos mil días de la Unidad Popular. En el libro, Allende juega un rol muy importante, porque es parte de mi ideario político. Mi compañero desaparecido, Jorge, lo reviso como un recuerdo vivo.
También está mi lucha de hoy que es de la justicia, de la lucha contra el neoliberalismo", dijo.