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| 08 de Enero de 2003 | |||
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Conmoción en Valdivia: Ni siquiera le hicieron la autopsia por temor a contagio ˇSe suicidó al saber que tenía "mal de vacas locas"! Pedro Loyola Téllez había recibido la dramática noticia, luego de una serie de exámenes para conocer las causas de fuertes dolores de cabeza y una alarmante pérdida de memoria que le venían afectando desde un tiempo a esta parte. Según su esposa Rebeca, el diagnóstico lo agobió y habría adoptado la trágica decisión con el fin de no convertirse en una carga para su familia. Los médicos que lo trataban en el Hospital Regional de esta ciudad no establecieron el origen del mal, el que pudiera ser genético o haberse contraído por el consumo de carne contaminada. Asimismo, personal del Servicio Médico Legal no hizo la autopsia al cadáver por el riesgo de contagio, ya que no cuenta con la tecnología adecuada para este tipo de casos. Fernando Loyola Téllez, hijo del occiso, denunció que el cuerpo de su padre fue entregado a la familia sólo una hora antes de que se efectuara el funeral, contrariando una orden emanada del Segundo Juzgado del Crimen, que había ordenado hacerlo de manera inmediata, al no conocerse las vías del contagio.
Versión humana del malLa temida enfermedad de Creutzfeldt-Jacob afecta al sistema nervioso central, dañando el cerebro, lo que deteriora las funciones mentales, como la memoria, y la coordinación de movimientos.Los caperuzos señalan que la enfermedad tiene tres caminos para infectar a una persona: Consumir alimentos contaminados, por herencia y a través de hormonas del crecimiento conseguidas en cadáveres. Afecta como promedio a un sujeto cada millón de personas y, en general, los síntomas aparecen alrededor de los 50 años. Los enfermos sufren cambios de personalidad y pérdida de memoría y coordinación de movimientos.
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