Aunque rematar al franchute Julien Varlet (160º) le costó más que meter a una guatona en una microtanga, el tenista Fernando González quedó con los ojitos blanquitos respecto a sus posibilidades en el Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año.
El "Torito", que el lunes le entubó los cachos al "pepe lepuf" por parciales de 6-2, 3-6, 4-6, 6-3, 6-4, en dos horas y 57 minutos, chicharreó que "quizá no jugué un gran tenis, pero lo importante es que pasé a la segunda ronda del torneo. Las condiciones estaban bastante difíciles para jugar y el partido se me fue complicando un poco. Además, Varlet jugó muy bien por momentos, pero al final lo importante es ganar"
A la hora de pelar a su próximo rival, el español Alberto Martín, a quien enfrentará hoy entre gallurris y medianoche, blablableó que "es un jugador duro, muy luchador, lo conozco bien y me conoce, pero me tengo mucha confianza para lograr la victoria y seguir avanzando en el torneo".
El cañonero andaba tan dicharachero que hasta le dedicó unas palabras al "Chino" Ríos, de quien dijo que es "un gran jugador y compañero" y especificó que su competencia no era con él. "Yo trato de mejorar mi tenis y mi clasificación mundial, nada más", aclaró.
Hewitt y Serena, apretando
Aplicando la técnica de apretar los cachetes, los "namber guan" del planeta, Lleyton Hewitt y Serena Williams, pasaron apenitas a la siguiente ronda del Abierto de Australia.
El "canguro" salió con la pintura rayada tras vencer al sueco Magnus Larsson, con parciales de 6-3, 3-6, 6-1, 6-7 y 6-2, mientras que la carita de chocolate apenas le dio a la francesa Emilie Loit por 3-6, 7-6 y 7-5.