02 de Febrero de 2003
CRONICA
CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA
LA BARRA POP
Comente aquí de esta noticia

CRONICA
Con un empate a seis goles y 8 heridos a bala terminó amistoso en Villa Los Navíos
Michelson: "Me cargan los homosexuales"
"Accidente de mi madre determinó mi vocación"
Pintoresca suplementera reparte diarios con su retoño y gato regalón en una bici
Ministra ordenó incautar los discos duraznos de constructoras y Gate
Alegan que seguridad bohemia está en manos de puros gorilas
Tarotista no logró advertir que marido corría peligro: Asaltante lo mató de tres puñaladas
Empresario circense murió electrocutado por instalación mula
Desalojan a "tías" y peques de jardín infantil
Diferencias de hasta un 202% en uniformes detectó Sernac
Con último aliento forestines apagan incendios
Viagra es un tiro por la culata para los guatones y enfermos del cuore
Todos felices y con la lengua afuera
Plan Verano Seguro permite a vecinos salir tranquilo el perro
Barricadas y peñascazos contra autos en carretera
Entregan flor de subsidios para que sohuitas construyan sus palacetes
Vallenar no quiere seguir chantado: Más pegas
Mineros rinden culto a su virgencita milagrosa
El dedo en la llaga
La Ficha Pop
Para picar

 
Veedor de la FIFA de La Florida sancionó diferencias técnicas acribillando a jugadores e hinchas
Con un empate a seis goles y 8 heridos a bala terminó amistoso en Villa Los Navíos
Manuel Vega

La promotora deportiva de Los Navíos, Raquel Solís, recibió tres impactos en diversas partes de su atractivo habeas corpus al finalizar el reñido encuentro.

(Foto: Hernán Cortés)

Un partido de baby fútbol que se jugó la noche del viernes al margen del fair play en la Población Los Navíos, y que terminó a seis por lado, fue desempatado a balazos y la jornada deportiva finalizó con ocho heridos en el marcador.

La salomónica decisión, en la que no tuvieron nada que ver el árbitro ni los organizadores del encuentro, fue tomada por un falso comisario de la FIFA, identificado como Phillips Cárcamo, quien se presentó en la cancha con una escopeta recortada y un banano repleto de cartuchos calibre 14. En menos de cinco minutos, y luego de repartir combos y patadas a modo de aperitivo, el funcionario sacó a relucir el mejor de sus argumentos y dispersó a plomazos, como si fueran liebres o codornices, a todos los integrantes del equipo "Los Chichas" y a la mayor parte de sus hinchas, casi todos ellos residentes de la calle Botalón, una de las principales arterias de ese santuario del deporte, ubicado en el sector sur poniente de la capital.

El campeonato había sido organizado por los esposos Raquel Solís Araneda (22) y Mario Campos González (24) y otros heroicos vecinos con el fin de mejorar la calidad de vida de la pobla y motivar a los jóvenes para que se alejen del copete y la macoña. Este grupo, que forma parte de los buenos del barrio, ya está cabreado de que todos los días la gente de Los Navíos para lo único que compra los diarios es para saber a qué vecinos se echaron la noche anterior y dónde va a ser el velatorio.

El último campeonato se desarrolló en la cancha situada en Trinquete con Palo Mayor en 1996, y desde entonces la actividad estaba congelada. Esa vez la competencia también terminó a tajos y balazos.

La tarde del 23 de febrero de ese año, la final se jugó entre Los Sepultureros, bautizados así porque la mayor parte de sus players parecían sacados de los refrigeradores del Servicio Médico Legal, y Marea Roja, un plantel que según se dice no dejaba choro vivo a su paso, y concha que se les ponía por delante la convertían en cenicero.

Partido de meta y ponga

La noche del viernes 31 se midieron Los Chichas (se ignora el origen del nombre) y El Regreso (tampoco hay datos al respecto). De repente, en medio del fragor del primer tiempo, le anularon un gol a El Regreso y el ambiente se emputeció. Allí comenzaron los primeros aletazos, las xuxadas y las amenazas, encabezadas por un tal Jorge Romero, el Doctor Orozco de El Regreso.

La violencia llegó a su clímax cuando el partido terminó empatado a seis y nadie se pudo poner de acuerdo cómo dirimir el match, si por la vía del alargue o a penales.

Lo que vino a continuación da para corrido mexicano, al mejor estilo Jalisco.

Raquel tuvo que enfrentar las iras de la madre de Romero y hasta mechonearse con su hija, que tuvo la tupé de decir que el partido estaba arreglado. Por allí también asomó un cuchillón y cuando ya todos trataban de llegar a sus casas apareció en escena el Phillips Cárcamo con una escopeta recién engrasada y comenzó a disparar como milico yanqui preparándose para agujerear a Sadam Hussein.

En medio del fuego graneado cayó Raquel Solís, con tres impactos en el cuerpo, y con diversas lesiones su marido, Mario Campos, Jeanette Araneda, Andrea Campos, Jacqueline González, César Acevedo Vilches, Roberto Benítez Cifuentes y Olga González Sepúlveda.

Para la próxima semana la Federación Deportiva de Los Navíos citó a una reunión de urgencia para sancionar a los culpables. Se teme que varios jugadores sean pasados al Tribunal de Disciplina. Se habla, incluso, de expulsiones. Y de antemano se prohibió el ingreso con escopetas, cuchillos, sables y otros artículos deportivos.


 
lacuarta@copesa.cl
Derechos reservados COPESA
Este sitio es parte de la red Terra Networks Chile S.A.
NOINDEX