¿Quién no se acuerda de todas las bandas che que hacían vacilar a los lolos de los ochenta?. En ese época no todo era Michael Jackson. Bandas como Virus, Soda Stereo y los Enanitos Verdes hacían que los jóvenes de esos años vacilaran al ritmo del pop latino con canciones pegajosas y letras que hablaban de las minurris y de pasarlo chancho. De todos esos grupos el que sigue vigente y metiendo cualquier bulla es G.I.T., originalmente formado por Willy Iturri en batería y voz, Alfredo Tot en bajo y voz y Pablo Guillot en guitarra. Llegaron a cantar un día en el Festival de Viña, tocaron por toda Latinoamérica incluso Japón. Hoy en día de esa mítica formación sólo queda Willy Iturri, acompañado de Tato paset en guitarra, Edson Cristi en bajo y Cristián Palma en batería.
El ahora cantante tocará en caleta de festivales veraniegos, para luego grabar un nuevo disco entre marzo y abril. De su carrera, de sus planes para este año y de su paso por Chile habló con
La Cuarta el legendario músico.
- Se te ve cada vez más en Chile, ¿piensas radicarte acá?
- Mirá, te puedo decir que ahora estoy viviendo una etapa muy feliz de mi vida, hace seis meses que estoy viviendo aquí con Paola, mi pareja y bueno, pienso quedarme aquí hasta abril, una vez que grabemos el nuevo disco.
- Y después, ¿qué?
- Nos vamos a mezclar el disco a Estados Unidos, luego volvemos a Chile para hacer algunas cosas y de ahí nos vamos a México, España y Estados Unidos.
-¿Hasta el día de hoy te gusta pegarte tus giras?
- Pero claro, con los antiguos G.I.T. tocamos hasta en Japón en el año 1994, donde nos vio mucha gente de habla hispana radicada allá. Ahora quiero seguir de gira para tocar con mis nuevos músicos.
-¿Cómo se viene el verano?
- Tenemos muchas ganas de seguir tocando. Partimos en el Festival de la Condes y seguiremos por varios festivales de Chile haciendo nuestro show. La agenda está bien nutrida y eso nos tiene muy contentos. El verano pasado hicimos 18 conciertos en 24 días, tuvimos contacto con más de 400 mil personas, con público de todas las edades.
Al límite
-¿Qué pasó con los ex G.I.T.?
- Y bueno, estábamos muy cansados los tres. Se llegó a punto en que se perdió la química como banda. Fueron doce años fuertísimos, y si la magia se agota lo mejor es parar y que cada uno siga su camino. Nunca nos enemistamos, pero hace tiempo que no los veo.
- En tu pasado musical tocaste con Charly, ¿cómo lo ves? ¿sigue muy pegado en las drogas?
- Para mí haber tocado con Charly en sus primeros discos fue algo increíble, muy bonito. Había una amistad de años. Con respecto a sus adicciones, puede que todavía no haya tocado el fondo necesario para cambiar su vida. Creo que no debe ser un tipo feliz.
-¿Tú también viviste al límite?
- Sí, tuve problemas de alcohol y drogas durante mucho tiempo. Es una enfermedad lenta, progresiva y mortal. Me engañé a mí mismo, a los demás, pero bueno, para salir hay que hacer un cambio de 180 grados. Entré a terapia de grupo y ahí me mejoré. Di un gran viraje a mi vida, ahora soy un rockero feliz.
-¿Cómo ven tus hijas la vida que llevas?
- Les encanta tener un papá rockero. Tengo dos hijas llamadas Lila y Paloma, de 18 y de 14. Ambas estudian teatro, también les encanta la música y ¿qué más te puedo decir?, son mis hijas.