|
|
| 05 de Febrero de 2003 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Trío de pistoleros amarró a moradores y los tapó con una mansa colcha de 100 kilos Violento asalto a casona de médico: Amenazaron a niños con pistolones
El atraco afectó a la familia del anestesiólogo Fernando Piderit Kalisky, de 37 años, quien tiene su palacete en la calle Costa Rica Nº 8931. Ni el letrero de la alarma ni los ladridos de un perro policial que estaba en el patio trasero asustaron a los delincuentes, los que ingresaron a la vivienda por un ventanal después de saltar una reja. El doc estaba en su microcine del segundo piso, junto a sus hijos de 7 y 2 años, cuando un sujeto subió la escalera portando una pistola y gritando "¡esto es un asalto!". "Al principio pensé que se trataba de una broma, pero cuando el tipo apuntó a mis hijos en la cabeza y amenazó con dispararles si no le pasaba plata y joyas, me di cuenta que era un asalto verdadero", dijo el doctor. Un segundo antisocial, armado con un revólver, registró las piezas del primer piso y encontró en uno de los dormitorios, echaditos para atrás sobre una cama, a Jocelyn Guzmán, de 21 años, y su pololo, de 23. La joven resultó ser cuñada del dueño de casa y junto a su pinche fueron llevados bajo amenaza de muerte al segundo piso. Un tercer malandra dirigía las acciones desde la puerta de entrada a la casa. Una vez que los pistoleros amontonaron a las cinco víctimas, las amarraron con cordones y pedazos de bolsas de género. Enseguida, los cubrieron boca abajo con una manta de más de 100 kilos de peso. "Les pedí que se llevaran todo y que no le hicieran nada a los niños. No nos pegaron ni hicieron daño, pero actuaron en forma violenta y constantemente pedían que les pasara joyas y dinero. Los gallos son profesionales, porque siempre había uno que nos apuntaba y pedía que no nos moviéramos. Después de darles varias explicaciones entendieron que no mantengo dinero y decidieron llevarse especies", relató Piderit. Fue así como los patos malos se pelaron un botín de 10 millones de pesos en especies: tres teles, cuatro equipos bacanes de sonido, dos videograbadores, un dividí, un computador y dos impresoras. Los choreos los cargaron en el auto del médico, un Mazda 323, que aún no es encontrado por la policía. Jocelyn dijo que los asaltantes "se portaron bien, ya que nunca nos pegaron, aunque sí nos insultaron. Les molestaba mucho el llanto de mi primo chico, por lo que varias veces nos pidieron que lo hiciéramos callar", señaló. Apenas se fueron los hampones, el médico se desamarró y activó la alarma silenciosa, por lo que los carabineros llegaron a los 5 minutos. Demasiado tarde, porque los malulos ya habían arrancado y todavía no son capturados.
|
|