Los ojos del finado Oscar Benimelli no fueron choreados, sino que se secaron y se fueron hacia adentro. Esa es la hipótesis que manejan el director (S) del Servicio Médico Legal (SML) de Santiago, Salvatore Maisto, y el jefe de la morgue de Chillán, doc Clemente Correa Alvarez.
Ambos sostienen que debido a los 40 días que el cadáver estuvo como N.N. en el SML capitalino, los globos oculares se deshidrataron y se encuentran en el fondo de la cuenca, por lo que no se pueden ver a simple vista.
Maisto descartó el presunto tráfico de órganos denunciado por la familia del fallecido, argumentando que en el protocolo de autopsia que se le hizo a Benimelli figuraban los ojales.
El hombre, oriundo de Coelemu, falleció el 25 de diciembre del año pasado en el Hospital del Salvador, e ingresó al Servicio Médico Legal dos días después.
La Cuarta, la científica, averiguó que las córneas sirven hasta dos horas después del fallecimiento, por lo que es imposible que hayan sido sacadas en la morgue, porque sencillamente ya eran inútiles.
Los familiares lo retiraron el 1 de febrero pasado y lo más probable es que los ojos se le hayan secado. "Es una hipótesis", sostuvo Maisto, quien recordó que los tejidos de un muerto no sirven para nada.
"El caso está en manos de la justicia y cooperaremos en todas las diligencias que ordene el magistrado", dijo Salvatore.
Entre tanto, los restos de Benimelli fueron retirados desde el Servicio Médico Legal de Chillán y enterrados en Coelemu.