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| 05 de Febrero de 2003 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Cómprele una fragata y un submarino a sus regalones y quedará como contraalmirante El submarino es escocés, tiene 8 tubos lanzatorpedos y cabe en cualquiera piscina del barrio alto. La fragata le sirvió durante 19 años a la reina Isabel cuando Gran Bretaña aún se creía un Imperio, y Chile la compró con tarjeta de crédito a 36 meses plazo. La nave es una joyita para un empresario, un coleccionista o el gobernante de algún paisito que sueña con tener un par de barquitos para participar en la Operación Unitas, ese tour que organizan todos los años los gringos para que sus marines disfruten del turismo sexual en las playas del Pacífico. Al igual que los aviones F-16 que nos vende Estados Unidos, la parejita no incluye los misiles, los torpedos ni su armas secretas. Menos el manual con las instrucciones y se entrega con los tanques de combustible vacíos, y sin la revisión técnica al día. El remate se efectuará el 20 de este mes. En la ocasión también será enajenado al mejor postor un Combo Marino, que incluye a las torpederas "Covadonga", "Quidora" y "Tegualda". Fuentes costeñas nos hicieron llegar una nota en la que se enumeran algunos de los interesados. El primero es Jorge González, líder de Los Prisioneros, quien desea rebautizar al "Hyatt" como "Teófilo Cubillas" y a la fragata como "Chabuca Granda". A cambio recibiría la doble nacionalidad, ya que ha manifestado públicamente que le da vergüenza ser chileno. Uno de los interesados en el submarino es el senador Fernando Flores, ya que sus asesores le han asegurado que lo mejor para el PPD es que se sumerja algunos meses. También hay interesados en disfrazar de Huáscar a la Baquedano y devolvérsela a los cholitos. Entre los empresarios se rumorea que Lucchetti podría convertir la fragata en una fábrica de fideos y seguir produciendo corbatitas sin problemas a 200 millas costa afuera, lejos del alcalde de Lima. Otros quieren convertir los barcos en cruceros turísticos, como Anita Alvarado, la Geisha, que sueña con instalar el Delirio Caribeño en el submarino. Todas las noches el sumergible saldría desde Valparaíso para iniciar una pachanga marítima de miedo hasta que se les acabe el oxígeno. Los curados y los que intenten hacer perro muerto, serían declarados "torpedos de mala clase" y eyectados a la superficie. Otros que andan a la que saltan son los productores de la televisión criolla que ya no encuentran de donde cresta sacar ideas para cocinar su mañanitas fomeques y sus delirantes telenovelas. Ya echaron mano a los payasos, a los caballos, a los gitanos, y a los fantasmas. A lo mejor la solución está en los barquitos nos dijo un compadre, que no sabe nada de televisión, pero que es un genio para cachar el chanterío galopante.
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