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Micrero se rajó con los helados
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- ¡Aló, compadre! Soy su corresponsal de Ñuñoa.
- ¿Quién, mijo?
- Víctor Toledo. No me va a creer esto. El lunes en la tarde viajaba en un bus del recorrido 362, patente KN-8600, y al llegar a Macul con Grecia subió un vendedor de helados. ¿Sabe lo que hizo el chofer?
- Ni idea, Vitoco.
- Se dio cuenta de que estábamos más sedientos que camello con la caña, le preguntó cuántos chocopandas llevaba, le respondió que hartos y le dijo que nos diera uno a cada pasajero y que después le pasara la cuenta, porque él pagaba.
- Aaaah, qué tierno.
- Quedamos tan sorprendidos, que sólo siete de los 13 que íbamos arriba aceptamos el obsequio. Y ojo, que no es la primera vez que se paletea, porque tiene fama de no cobrarles a las mujeres en el Día de la Madre y cosas así.
- ¿Es su papá?
- Nooo, nada que ver. Le pregunté el nombre y no quiso contarme, porque sólo le interesaba predicar con el ejemplo. O sea, encima, súper humilde y sencillo. Realmente un modelo de lo que deberían ser todos los conductores de la locomoción colectiva. ¿Onofre?
- Sífre
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Verdes se hicieron los lindolfos
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- ¿Con La Cuarta, la que defiende la igualdad entre géneros?
- ¿De trapos?
- No, pues. Entre hombres y mujeres. Le explico, pasé un pésimo rato por culpa de la actitud machista de unos motoristas de Carabineros. Por hacerse los lindolfos, violaron la garantía constitucional básica de la igualdad ante la ley y, es más, me cargaron la mano por un condoro que se estaba mandando una fémina.
- ¿Cómo fue?
- El lunes, tipo 13.20 horas, intentaba estacionarme en la sucursal del Bhif de La Florida, en el paradero 14. Estaba repleta, así que los vehículos debían dar la vuelta obligados y buscar otro lugar. La cosa tiene un solo sentido de tránsito y una tonta se metió en contra, como avivándose para lograr un espacio. Quedó la mansaca...
- ¿Y no le pidió gentilmente que pusiera marcha por Detroit?
- Sí, y no sólo yo, sino que todos los afectados. Pero la muy patuda se bajó del auto e hizo amago de dejarlo ahí, en el medio.
- Tssss...
- Justo aparecieron dos verdosos en motorola. Yo me dije, acá se arregla todo y capaz que hasta la parteen, por puntuda, pero uno de los polis las emprendió en mi contra, chasqueándome los dedos para que avanzara. Le respondí que para la próxima vengo en un tanque y que con gusto le paso por encima. Se picaron y se fueron. El lío lo solucionó un acomodador de autos, que obligó a la pastelito a retroceder. Así cualquiera se manda condoros, poh.
- Son las ventajas de llevar falda
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Cuidado con cogoteros extranjas
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- ¿La Cuarta, la vengadora...? Snif...
- Tranquilita, señora. ¿Qué le ocurrió?
- El otro día me bajé de la micro en Tobalaba con Grecia y como no entendía una dirección, le pedí a unas personas que me leyeran el papel. Justo se ofreció una pareja y de repente me echaron una cuestión en la nariz que hasta hoy me tiene aturdida.
- Uuuuh... ¿Le robaron algo?
- ¡Los 700.000 pesos de los sueldos de mi marido y el mío!
- Chuuuu... ¿Y cómo son los tontos?
- Un par de negros con pinta de indios. Alcancé a escuchar que uno era médico ecuatoriano. Le cuento esto para que la gente tenga cuidado. Hasta luego, caballero.
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