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| 13 de Febrero de 2003 | |||
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Ultraje a centro de eventos que mantiene parado al país se produjo en pleno barrio cívico de Santiago Asaltantes se llevaron hasta papas fritas y pollos al velador en insólito atraco a motel
Se trata del centro de eventos Pipos, de propiedad de Elías Gabriel Lagos Hidalgo (38) -"Cristian", para los amigos-, ubicado en Nataniel y Tarapacá. Este es un virtual jardín de las delicias destinado a apagar la sed y satisfacer los más sudados afanes eróticos de califas, principiantes, monógamos itinerantes y necesitados en general. El motel donde se perpetró el atraco, erecto en Nataniel 149 y que contempla ofertas irresistibles para celebrar el Día de San Valentín, se encuentra en el corazón del barrio cívico de la capital. Las ocho cuadras donde se supone que trabajan las más activas e importantes neuronas del país, por lo cual deberían estar más custodiadas que las bóvedas del Banco Central. Sin embargo, ningún guardia vio a la banda, que huyó con un botín de 10 millones de pesos cargado en carritos de feria y en un par de mochilas, además de un importante stock de papas fritas, ramitas, souffles y pollos al velador. El motel, que fue ultrajado por los cinco bandidos a la 01.30 de la madrugada del lunes, está a cuatro pasos del Patio de los Naranjos, a tiro de honda del Edificio de las Fuerzas Armadas y a tres minutos de las oficinas de "Mora y Castillo Comunicaciones" y de las puertas, siempre abiertas, del Ministerio de Obras Públicas. "A esa hora sólo había dos parejas lamiéndoles la espuma a los pisco sour y sacando las migas de papas fritas de las sábanas. Estaban tan entretenidos que no se dieron ni cuenta de lo que nos estaba pasando", recuerda el propietario, quien se encontraba con su hermano haciendo cuentas en el living cuando entró la patota. Los malandras habían sorprendido a Esteban, el nochero, y en pocos minutos todos estuvieron amarrados con cables de teléfono en el suelo. La más cruel fue la mina. Incluso intentó matar a uno de los poodles de Cristián, el "Pipo Lucas", porque opuso resistencia al atraco y trató de morderle la canilla. "Se fueron derecho a la caja fuerte, que estaba abierta. Me robaron una colección de relojes finos, Cartier, Rolex , Longine y otros. Todos de oro. También anillos con brillantes, cadenas, dinero en efectivo, cheques, celulares y hasta mi revólver. Estaban tan dateados que incluso, antes de retirarse, se llevaron el video de la cámara de seguridad", dijo el Cristian. Los polis ni siquiera le han pedido que haga los retratos hablados. Los citaron para el 18, al 8º Juzgado del Crimen. "Para entonces ya habremos olvidado las caras y los detalles. Es mucho tiempo. Si parece que estuviéramos pidiendo hora con bonos de Fonasa para declarar", se quejó la víctima del asalto.
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