BAGDAD (AP).- Los inspectores de armas de las Naciones Unidas acudieron ayer al desierto iraquí para destruir la primera partida de armas prohibidas bajo el nuevo sistema de inspecciones: 10 proyectiles de artillería con gas mostaza.
En colaboración con un equipo iraquí, los especialistas de la ONU necesitarán 4 ó 5 días para eliminar los proyectiles de 155 milímetros en el Establecimiento Estatal de al-Muthanna, a 70 kilómetros al noroeste de Bagdad.
Las ojivas con gas mostaza fueron catalogadas por los inspectores de la ONU en la pasada década, pero no habían sido destruidas para cuando abandonaron el país en 1998.
Mientras tanto, en la capital el cardenal Roger Etchegaray, enviado especial del papa Juan Pablo II, se entrevistó con el viceprimer ministro Tariq Aziz antes de hacerlo con el Presidente Saddam Hussein.