Luego que en una breve y sencilla ceremonia Luis Sánchez, más conocido en las calurosas noches de Valparaíso como "Don Choquito, el clon en frasco chico de Reinaldo Sánchez, le dijera a Moisés Villarroel que por no tener ni un cinco en caja no iba a poder pagarle mes a mes, el volante emblema de Santiago Wanderers no sólo sintió que su honor había sido mancillado, sino que también amenazó con ponerle "play" a la sanguchera y contar una serie de yayitas que sabe de los caturros, cosa que hará apenas agarre camiseta en otro club.
Más picado que peruano con Lucchetti, "Villita" confesó sentirse basureado por el trato que tuvo de parte de la dirigencia porteña. "Fue una falta de respeto, porque pese a que habíamos llegado a un acuerdo en lo económico, luego me salieron con que no tenían ni uno y me quedé tirado de la noche a la mañana", abrió su corazón el lateral que repartió su cachaña en el Mundial de Francia '98.
Por el dolor que le infligieron a su pobre cucharón, el Moisés aseguró que pronto sus ex patrones se arrepentirán de la PLR que le obsequiaron.
"Estoy muy dolido. Por ahora no quiero hablar muchas cosas, pero cuando firme en otro club voy a contar un par de situaciones", adelantó, dejando dar botes a la pelota dentro del área: "El otro día me llamó un dirigente muy importante para que volviese a Wanderers. Vamos a ver lo que le parece esta situación", en clara alusión a Reinaldo Sánchez.
En todo caso, echarse a morir no está en los planes de Villarroel, quien no descartó enrolarse en Everton, que ya le había hecho una propuesta, no sólo para continuar su carrera, sino también para darle un poco de su propia medicina a la dirigencia wanderina: "Lo sentiría por los hinchas caturros, pero me daría el gusto de pasearme delante de los directivos con la camiseta de Everton".