Sudando la gota obesa de tanto practicar pecho a tierra están 166 aspirantes a carabineros que realizan su cursito de campaña en los cerros de Curacaví y que ayer recibieron la visita del general director de la institución, Alberto Cienfuegos.
Piernas hinchadas, esguinces de talones y rodillas inflamadas, son algunas de las yayas que sufrieron los futuros oficiales de verde, quienes durante dos semanas entrenaron firme en el campo de formación policial, un resort súper equipado para que los muchachos demuestren sus condiciones de guardianes del orden.
Según un grupo de bellas aspirantes a oficiales, al comienzo lo más difícil fue acostumbrarse a caminar con bototos, debido a que antes de entrar a la escuela no cambiaban las zapatillas.
Debido a que nos acercamos a marzo, época en que los pingüis se vuelven locos reclamando por el pase escolar, los cadetes fueron entrenados en el arte del control de muchedumbre, en el cual quedaron peritos para esquivar piedras, molotov, cuadernos, tizas y almohadillazos, evitando que los disturbios produzcan pánico en la gallada.
Después de terminado el entrenamiento, los aspirantes podrán descansar con su familia durante el fin de semana, para luego volver a clases, donde aprenderán a sacar partes y dirigir el tránsito.